Estar al frente de una instituci贸n educativa implica una responsabilidad social de crucial importancia, dado el papel fundamental que juega la educaci贸n en la b煤squeda de la igualdad de oportunidades. Por eso adquiere una relevancia central la funci贸n del Director como dinamizador del crecimiento de la educaci贸n superior. En este sentido, tiene a su cargo una multiplicidad de tareas que se articulan en la complejidad del sistema educativo. Entonces, es fundamental el rol del Director como fomentador de relaciones e instancias democr谩ticas que permitan hacer frente a aquella complejidad.
De esta manera, se vuelve un desaf铆o primordial acompa帽ar, reforzar y dar utilidad estrat茅gica a los Consejos Regionales de Directores y al Consejo Consultivo de Formaci贸n T茅cnica, espacios que permiten otorgarle a la gesti贸n de la educaci贸n superior la visi贸n territorial de las problem谩ticas y el marco com煤n de reflexi贸n para proponer pol铆ticas en materia educativa.
De la misma manera, es una responsabilidad del Director contribuir a la creaci贸n de espacios y de organizaci贸n de profesores y alumnos, a trav茅s de los cuales se pueda expresar la voz, la visi贸n y las propuestas que conlleven al mejoramiento de la educaci贸n en sus distintas dimensiones.
